San José VOX PÓPULI.

De la contradicción partimos en Costa Rica: campo o ciudad, dos extremos.

“Todo núcleo urbano es llamado ciudad, de hecho y de derecho cuando se puede. Solo hay dos polos, montaña y ciudad. El resultado es, y visible que la vida en las ciudades es campesina”

Dr. Constantino Láscaris, Catedrático de la Universidad de Costa Rica.

La ciudad de San José de Costa Rica, capital del país, ciudad de derechos que enarbolan libertad a través de los tiempos, haciendo ancha y extensiva la ganancia cultural popular, sitio de canje otrora “al trole” y en carreta, ciudad socialmente horizontal, sin distinciones ni clases, menos edificios de altura (no era su momento aún), transitada de mil formas, plasmada en el territorio desde la más sencilla intención cruciforme (importada,  claro está) en pro del intercambio, con expresiones estéticas urbano arquitectónicas dignas de una sociedad pujante como la costarricense, en retrospectiva así se define.

Al presente la ciudad se transforma y exige volver entre otras cosas al recorrido “al trole”, a la “tertulia” en la plaza y en el parque, hecho y derecho que en medianas edades de su fundación vivió épocas de oscurantismo, “la satanización y vulgarización de los espacios públicos” efecto secundario de la inseguridad social.

Hoy San José es más alternativo que nunca, es diverso y plural, inclusivo y no excluyente, el arte y el carisma se adueñan de calles y avenidas en resumen la tranquilidad, encontrando reflejo en distintos rostros, sin clasificación, pivoteados por los espacios destinados al reposo y a la perspectiva, a la fotografía y al asunto popular, proceso fecundo que germina natural y armoniosamente. Humanidad, habitantes, ciudadanos(as), en ese orden de aparición y/o posesión del espacio físico de San José, la iniciación a la vida civilizada en ciudad como escenario físico y en sociedad como fenómeno sociocultural maravilloso, amenizada por las inherentes contradicciones e interrelaciones propias del populacho (distinto de la masa) siempre heterogéneo, fructuoso y expresivo permanentemente digno de ese proceso de “encampesinamiento” en el establecimiento territorial de la ciudad de San José.

 

POPULAR: (Del lat. populāris). Según la RAE.

  1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo.

 

Las posibilidades, la mixtura, el saludo en el cachete con carcajada incluida, el silbido del chancero, y en la voz colorida de la ciudad: pantalones levanta colitas, rollitos de culantro a teja, jocotes y revistas cuasi pornográficas, increíbles descuentos en tiendas, curso intensivo de inglés, francés, mandarín y japonés, espantasuegras, corte de pelo gratis, masaje terapéutico, papitas tostadas, (aún) alguno que otro bolero a la espera de lustrar algún viejo par de zapatos, prensa escrita, curso de modelaje, liposucción al 2×1, mango (pelado en la propia acera), pizza a 5 “tejas”, y de Sabina las pastillas para no soñar, todo y más en la pequeña gran ciudad, la que desordenada confabula para escribir su propia y ambiciosa historia, la historia de los ciudadanos y las ciudadanas costarricenses al sonar de la multiplicidad de rostros, voces y sonidos que no abandonan el aroma popular y esa expresión colectiva en forma y fondo.

 

VOX PÓPULI: (Del lat. vox popŭli, [voz del pueblo]. Según la RAE.

  1. f. U. para indicar que algo es conocido y repetido por todos. U. t. c. loc. adj.

 

San José y en adelante llamado “Chepe” es a grandes rasgos un popurrí tridimensional que atañe el progreso y la diversidad, divulgado a través de los sentidos y expresado con sus múltiples peculiaridades, transciende a sus divisiones administrativas territoriales por la característica invaluable de ser el espacio donde se conjugan y propagan armoniosamente los atributos socioculturales y económicos, formalizando la vocación de los ciudadanos y ciudadanas respetuosas de los derechos comunes y de la memoria cultural popular expuesta y difundida en cada esquina de “chepe”. Carácter e idiosincrasia diluidas en sabiduría popular, formas muy expresivas, sencillas maneras de convivir. “Chepe” que desde el año 1900 su pequeña población vivía “apiñada” en tres manzanas de terreno (cuadras) y hasta el día de hoy con las migraciones campo-ciudad y el repunte demográfico explosivo, sigue conservando su simpatía y algarabía, no es más que una cualidad urbano-campesina inherente 100% al individuo organizado en colectivo, en “chepe”, al populacho diverso.

 

 

 

 

Arquitecto Mauro Quirós Bustos.

Director de FOCUS taller de Arquitectura Experimental.

focus.tallerexperimental@gmail.com

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FOCUS taller de Arquitectura Experimental, 2017.

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